Apuntes Estroboscópicos
Manifestaciones, estéticas y compromisos
Es sólo una muestra, pequeña y desproporcionada, pues carece de criterio antológico (y ontológico). Una muestra polimorfa
breve y una selección: pertenece a una secuencia temporal (entre 2008 y 2009, aproximadamente). Y se explica el lapsus, porque en esa fecha inicié mi primer blog
en internet, y me propuse entonces escribir directamente en esa página virtual,
al menos una vez cada día. Ya no sería un diario íntimo, sino una sección pública, en su mínima expresión, como he comprobado luego (no más de 6 o 7 lectores asiduos).
Una especie de columna diaria de opinión que muy poca gente, hasta ahora, ha leído.

La Letra
Sergio Montero de La Torre
En Apuntes Estroboscópicos el lector no encontrará ni la especificidad temática de un ensayo ni la sistematicidad de un tratado filosófico. En su lugar, se topará con una infinidad de entradas aparentemente inconexas pero repletas de sabiduría, que no erudición; una sabiduría que va mucho más allá de un ingenuo idealismo sin llegar a caer en nuestro tempestivo cinismo. Prudencia aristotélica, saber vivir; hay que hilar fino para extraer verdaderamente todo el jugo de este crisol de ideas que, más que prospectos de moralina barata, pretenden enfrentar con honestidad la imperante tarea de identificar nuestra posición y dirección en el cosmos.
El oficio de escribir
La íntima lucha del individuo con su ser particular y con el resto del mundo. Qué hacer, cómo actuar: la ética en su más puro sentido kantiano es la que vertebra y protagoniza la encrucijada vital de la que no podemos (ni debemos) salir ilesos. Libertad y responsabilidad son las máximas ineludibles de una existencia propia; abrazar el misterio, el riesgo de nuestra propia libertad, y lidiar con las consecuencias de su ejercicio es el único camino para adueñarnos de nuestro destino.
Escapar del laberinto
Escapar del laberinto, encontrar una respuesta no manufacturada a cada una de las batallas inherentes a la vida requiere la creatividad de encontrar una vista alternativa y la valentía de llevarla a nuestra carne. Renunciar a la estabilidad y empuñar el vértigo.
Por la política, por la convivencia, he pagado mi cuota: me he inhibido, me he 'neutralizado' cuando fue necesario. Creo en un altruismo racionalmente egoísta y éticamente solidario. Pero no renuncio: necesito ser absolutamente yo: libre, autónomo, individual. Esa salud me es absolutamente imprescindible para vivir. Yo: voluntad para elegir. Y amor Mayúsculo y Plural.
El cuaderno de apuntes o la miscelánea como género abierto
Luis García de Ángela
El cuaderno de apuntes: diario de ruta de las divagaciones de un autor, o la miscelánea como género abierto. Ahí encuentran cabida anotaciones de la más variada gama: desde las acotaciones propias del diario de lecturas, la observación personal, las perplejidades que provocan ciertas manifestaciones de la vida cultural, hasta el aforismo o las reflexiones de tono elevado, pasando por la crónica y crítica de espectáculos. En definitiva, una estructura literaria que encaja de modo perfecto con la personalidad creativa de Ceyles, amante siempre del fragmento, de la asimetría del desorden y de la alegre mezcolanza (Polimorfemas de un erizo, tal fue la denominación de una muestra que exhibía su trabajo como artista plástico).
Hay una palabra que a Ceyles le atrae sobremanera: caos. Es palabra polimórfica, desordenada, de difusos límites y de abisales atractivos (“la piedra filosofal es el caos”).