Fausto In Nomine

Una batalla contra lo previsible

"Una batalla contra lo previsible, una propuesta estética en plenitud de paisajes, personajes, decorados. Un prólogo que termina en el colofón. Un epílogo que arranca en el prólogo. Una denuncia, un alegato, una confesión. El teatro de la vida y la vida del teatro. Un asalto a la voluntad y a la conciencia. Una redención de los géneros en el embate de los flujos individuales, sociales, mundanos. Un controvertido diálogo con los Faustos de todos los tiempos. Una novela escenográfica, poliédrica, poligenética. A contrapunto musical.
La propia obra se abastece de sí misma y se cuestiona en una poética que equipara el compromiso recíproco de autor y lector. No es una pieza de entretenimiento, aunque uno se podría entretener golpeándose con un martillo el menisco. A falta de taninos, incluye un episodio meromíctico y meramente ambiental, amén de otros asuntos que ya no caben en esta escueta preventiva."

Poesía y Música

En la poesía de la canción popular hace el lenguaje un supremo esfuerzo por imitar a la música: por ello, con Arquíloco comienza un nuevo mundo de poesía, que en su fondo más íntimo contradice al mundo homérico. Se señala con esto la única relación posible entre poesía y música, entre palabra y sonido: la palabra, la imagen, el concepto buscan una expresión análoga a la música y padecen ahora en sí la violencia de esta.

[Friedrich Nietzsche.  El nacimiento de la tragedia]

Solo superficie

La respuesta a Cage y al concepto de 'superficie', de MF (Molton Feldman), da pie a un proyecto concreto que provisionalmente llamo 'Mesósticos', utilizando idéntico término que los ensayos de JC (John Cage) en su Laboratorio.

Esta indagación no se constriñe al giro lingüístico, al giro fónico, también abarca lo visual. De este modo llegaron los poemas vectoriales, los polimorfemas...

[Nada deberá restringir este proceso declarativo, esta confesión estética e ideológica]

Y otra línea que avanza, precisamente en el juego de la línea (lenguajes a partir de la línea).

Ese mito insaciable

Estamos enredados en este Sistema (subrayo la trama); el pueblo lo adora en las nuevas urnas cibernáuticas.

La satisfacción nunca llega, porque ese mito es insaciable: se retroalimenta con las nuevas necesidades, emergentes como sierpes. 

Cada uno resuelve su incomodidad (lo intenta) entre esas dos fuerzas antagónicas y, a su vez, complementarias, de las que no podemos prescindir (o eludirlas), pues nos son consubstanciales. 

Y, en cuanto a la otra compraventa, que continúa con inagotable predicamento, volvemos a preguntarle ¿Si no logramos explicarnos este mundo tangible y a mano, cómo pretendemos saber lo que nos aguarda al otro lado, si nadie ha conseguido regresar?

Necesitamos su consentimiento para cargar las traducciones

Utilizamos un servicio de terceros para traducir el contenido del sitio web que puede recopilar datos sobre su actividad. Por favor revise los detalles en la política de privacidad y acepte el servicio para ver las traducciones.