
Delayed
Mientras llega la revolución el cielo tu personal utopía
Bébela/vívela en tu taza de café au lait
Mientras la hora aquella se aproxima Márcala
en tu corazón
Adelanta el hueso del reloj Sácalo a mear con el perro
Y el triángulo húndelo en el agua
Para que aprenda la melodía
Mientras llega ese momento tómalo en tu lecho
En tu amor propio
Y ajeno Niégale curso a esa moneda de la esperanza
Haz ahora lo poquito que puedas
Y este aturdimiento se disipará como el humo
Al menos, tu cabeza quedará más despejada
¡No te retrases!

Entre tener
y ser
se mueve la cultura: es patri-metafísica
Y parecida al diapasón de la guitarra
nos sale su istmo por el cuello
La identidad le busca parentesco: yo pienso que soy así porque soy así
yo soy así porque lo pienso...
hasta rompernos en fragmentos y reducirnos
a diminutas patrias o grageas.
Vocalías que sueñan —con el trompo girando
y la cuerda en las manos— en el císculo
de los dioses.
Je t’aime... moi non plus

Escena
Renacentista
Recuerdo cuando el Sol mostraba sumisión
Al eje de la Tierra
Mientras el universo vagaba ceñido
A sus radiales luminosos
Artificieros izaban increíbles embrollos
Cuyos emblemas aún hoy atiborran la Quincalla Desollada y limpia la utopía, las tripas fuera,
La sangre en la tinaja
Finalmente, un meticuloso despiece de sus ansias Para celebrar la matanza
El matarife, cuchillo en mano, entona una canción No añores aquellas arrogancias
Ni aspires a gratuitas complacencias
Se incumplió tantas veces la promesa
Que ahora basta con desdeñarla
Abandona las órbitas sumisas Despliega velas
La historia es tuya.
“Il partito sei tu”

“Quousque tandem...?
Los árbitros han pitado zona
Cuántos minutos allí parados porque...
porque ella así lo concebía; entonces
una trama perpleja agonizaba sin augurar siquiera su dolencia
A un crepúsculo enorme
y pegajoso
con añiles y morados pertenecimos
Y —ahora— que nuestros ojos se habían aclimatado a su nece- sidad,
se rasga por su lado más ceremonioso
Somos —parece— la involuntariedad de su deseo
¿Hasta cuándo seguiréis abusando de nuestra paciencia? ¿Hasta cuándo esta locura seguirá riéndose de nosotros? ¿Cuándo acabará esta desenfrenada estupidez?

Oración para
año nuevo
En cada lugar una broma que destroce esta misérrima credencial Quisimos amarnos pero nuestros huesos nuestras tripas
las túrdigas de la necedad, las fintas de nuestra rabia interrumpieron el abrazo
Y el espacio diagonal, anteroposterior —incluso estrábico—
se cruzó en nuestro camino
Hay boquetes todavía, por doquier, de aquellos
artefactos
Pero ¡basta de llorar en este enero! ¡basta de llorar! ¡Una libélula de luz para año nuevo!
Exímela. Aleja la grasa...
No Gimotees con Gotas de Espumoso Cava; Recuerda que eres hombre
Que eres mujer
Que serás niño. Niña de nuevo
Ni será él, sino tú, quien ha de renacer para romper esta muralla