Altifalario contra la inocencia
Segunda Summa Incompleta
Segunda "Summa incompleta", tras Cruzando Kazmadán.
Alegato implícito/compromiso poético.
El mundo como repertorio.
Cada poema es un proyecto; significa que no hay modelo: surge, imprevisible, del pensamiento, del sueño o de la acción (experiencia vital o literaria). A veces, pura poesía cuántica; sintagmas que han ido cayendo/ compareciendo.
Pronto los interpretaremos con algunas músicas.

He cavado con propósito y denuedo
He cavado con propósito y denuedo. He roto el pico y la piedra. He fulminado el mensaje y su eva- nescente corporeidad, intentando sacar a la luz lo que se resiste, lo que no acaba de emerger (el brote de una ausencia). Tampoco allí supuraba nada. Me metí en La Escala a calibrar los movimientos de los arcos, los aspavientos del director haciendo crochet con la ba- tuta, el bocio de la soprano.
No me doy por vencido
No me doy por vencido. Cada obra es un nuevo in- tento. Nunca nada se termina. También he querido manifestar con esta comparecencia mi repulsa a los chafarderos del ritmo y aforistas de almanaque. Denunciar la cansina inocencia o el refugio del pueril pecado. Romper tan previsible formulación. Acercarme al arte como fuente. Recuperar sus parentescos.
A qué responde
¿A qué responde? A la total controversia de un indi- viduo, un ciudadano que intenta afrontar la vida sin renuncias, asumiendo su complejidad y la contradic- ción que todo ser y todo grupo, por naturaleza y por situación, siente y experimenta. Y siempre expuesto al confuso magma del subconsciente, que acumula el inconmensurable material de una vida. Ese descomu- nal—desconcertante vertedero.
Pro-ética. Notas sobre la poética de la honestidad
Enrique Matés
La obra poética de Juan Ceyles Domínguez (Málaga 1949), naipes que se reparten en la mesa de dos siglos, un Siglo XX posmoderno y el siglo XXI tecnológico, digital y milenial; una obra forjada a fuego y agua desde el desierto de la creación poética del tardofranquismo, esa joven voz que no alcanza a ser oída, -la soledad del cuaderno, el silencio de la noche-, para proseguir el proceso de su construcción, -voz tímida, poesía vociferante-, habrá de salir al exterior del escritorio por primera vez en 1970.
Más allá de sí mismo. Desde It hasta Altifalario
Stella Estrada
Al leer la obra de Juan Ceyles, temía, como dice él mismo, perderme algunos compases, “en la vida que nunca nos parece haberla pillado a tiempo”, pero, “atendí a la música, no le puse letras, me dejé llevar. No la interpreté”. Sencillamente he intentado transmitiros la manera como sus latidos llegaron a mí.
Estos libros son un debate abierto permanente donde acaban imponiéndose la emoción y la fantasía y, por eso, os entrecomillo algunas perlas que encontré en ese antropocénico universo del que Juan pretende salir indemne:
“Soñar con responsabilidad para uno mismo y para el mundo, significa adoptar un vínculo filtrado por la razón con lo que hasta ahora se ha tenido por imposible”.
“Lo que la razón ve es lo que puedo darte, más allá te aguarda lo que es obra de la fe”.
Juan Ceyles se leyó la vida, tal que Alonso Quijano y se puso a llenarla de palabras para quien quiera leerlas. Yo lo hice, os recomiendo que vosotros/as también lo hagáis.